jueves, 27 de marzo de 2014

Conflicto Indecente

Una sola cosita acerca del conflicto docente:
Las clases comenzaron en todas partes. Excepto en Provincia de Buenos Aires. Sin embargo la paritaria Nacional no está cerrada. Por el contrario, se siguen reuniendo y de a poco llegando a soluciones (lo anunció la titular de CETERA, no lo estoy inventando yo)
Entonces si se puede dialogar mientras los chicos están en las aulas como corresponde, no veo que diferencia hay entre los gremios del resto de la Nación y los de la prov. de Buenos Aires, aunque lo único que se me ocurre es que hay una enorme injerencia política en todo esto y no hay ningún tipo de voluntad de solucionar, sino mas bien de torcerle el brazo al otro.
APOYO ABSOLUTAMENTE el reclamo docente por un salario mas justo. Pero también me gustaría que se acuerden los señores que manejan los gremios docentes, que no entran en las aulas ni se rompen el alma laburando como esas maestrar que día a día contienen y educan a nuestros hijos, que además de ser un espacio necesario por lo que la educación en sí implica, también hay chicos que van a la escuela sin comer, y comen gracias al comedor escolar. Pero como siempre, no son los chicos el punto. El punto es que se vaya Scioli, que Baradel no nos moje la oreja, que Macri, que Cristina y laputaqueloparió.
Por lo tanto lo que me queda de todo esto es: que lejos estamos unos de otros. Unos reclamando lo justo, otros aprovechando para sacar réditos políticos de todo esto, y lamentablemente los de siempre, los que nacieron sin estrella, esperando que esas puertas se abran para entrar a un lugar parecido a un hogar, donde se enseña, se come y se recibe y se da amor

viernes, 21 de marzo de 2014

Playas oscuras


Las tardes en la playa eran otra cosa. Esas tardes con aroma a brisa marina y sueños por cumplir... como las extraño. Hasta la poesía era menos cursi, el alcohol menos necesario y las sonrisas más genuinas.
Pero como todo, eso tampoco duró para siempre. Y mirá que hicimos el esfuerzo...
Ya es conocidísima la idea de "dónde irán ... cuando.." (rellenar con lo que se prefiera: besos-personas, palabras-silencio, etc...)
Pero realmente me gustaría saber dónde están ahora nuestras carcajadas adolescentes, nuestro desprejuicio, nuestra falta absoluta de vergüenza, nuestras canciones que hablaban de amores reales e imperfectos y de vicios y caprichos, que tanta gracia nos causaban. De verdad quisiera encontrar el lugar dónde fueron a parar todas nuestras tardes de agua salada, arena en el pelo y de gritar porque sí, porque liberaba, porque era lindo caerse desparramado en la arena sin saber porque reíamos tanto, que la risa se hacía llanto y tos...
Realmente quisiera saber dónde estamos nosotros, los que fuimos tanto y a la vez tan poco. Los que luchábamos contra todo, por el solo hecho de disentir. Los que no pensábamos en el futuro como si no hubiera un mañana, cómo si todo fuese a terminar cuando el sol caía y cada uno volvía a su casa.
Si pudiera encontrar ese lugar, si existiera realmente un sitio donde van a parar las cosas maravillosas de la vida, no dudaría un segundo en correr hacia allá. Aunque sea un rato, para espiar, para respirar ese aire repleto de alegría y de impunidad.Un rato... solo un rato.
Y no por eso digo que la vida no sea buena ahora, que no haya cosas bellas en ella que disfrutar. Tampoco esto va de esa tontería de que los mejores años ya se fueron, porque los mejores son los que uno quiere que así sean.
Lo que en realidad extraño es esa nena ridículamente crédula, que se reía de todo y no dudaba de nada.
Esa nena que un día, a orillas del mar, masticando odio, tuvimos que matar. Y luego hubo que sepultarla para que jamás volviera a entorpecer nuestro albedrío.
La llamaban INOCENCIA. Y ahora solo lloramos evocando su recuerdo, porque sabemos muy bien que era lo más preciado que jamás tuvimos y no fuimos capaces de cuidarlo




sábado, 15 de marzo de 2014

Breaking the girl





Las melodías que no podemos olvidar están adheridas a cosas que no queremos dejar en el pasado.

Las sombras que no iluminamos están debidamente domesticadas, a la espera de renacer en algún suspiro, alguna mirada sobre el horizonte.

Y todas y cada una de las palabras que no dijimos se unirán una noche, para torturarnos en un doloroso aquelarre de verdad y dejarán un espasmo eterno que será imposible de evitar.

Las palabras no dichas no son más que balas perdidas, cuya única e inexorable dirección es el centro de nuestro ser. Algún día, inevitablemente, nos atravesarán.


jueves, 13 de marzo de 2014

Canción de redención

Hace como 3 horas se cortó la luz.
En casa cuando se corta la luz pasan cosas lindas. Se desenfundan instrumentos, el patio se llena de reposeras en ronda, la música empieza a llenar todos los rincones oscuros. Y de repente descubro que mi hijo mayor, con tan sólo 9 años me pide temas. Temas que jamás hubiera imaginado que el pudiera pedir. Y no sólo los pide, los canta. Completos.
Y son esos los momentos en los que uno se llena de un orgullo entre tonto, tierno y cursi. Porque sentís que algo bien estarás haciendo. Es una reafirmación mínima del legado que le queremos dejar y de que el mensaje llega. Y al parecer, no molesta. Y les das a elegir, y eligen ESO y no cualquier otra cosa.
Tal vez no sea gran cosa para muchos. Pero en mi caso el amor y la música tienen TODO que ver. Y dar amor y dar música es también dar alegría, esperanza de que todavía hay belleza al rededor. Es dar un mensaje de que el mundo no es un lugar tan espantoso como nos quieren hacer masticar todo el día, todos los días.
Por supuesto que hay dolor. No hay dudas de que existen la maldad y la injusticia. Pero repetirlo hora tras hora, día tras día no va a mejorar las circunstancias.
Sin embargo dar música, esperanza, amor... puede mejorar todo. Aunque sea un rato. Aunque sólo se los des a una persona. No importa. Esa persona, en ese preciso momento y si tiene la capacidad de dejarse llevar como un chico, puede ser feliz y olvidar lo demás. Y eso es un don. La música es un don. Si existe algún Dios o fuerza superior, debe ser muy parecido a un Ray Charles oscilando al son de un recuerdo de su Georgia natal, viéndola en su mente a oscuras. O un Beethoven deslumbrado por una oda a la alegría que sólo oye con el corazón. Incluso a un Bob Marley abogando por el amor y el respeto en una melodía que no conoce de tecnicismos pero que es en sí misma una bendición.
  La música nos abre, nos llena y nos hace olvidar las barreras invisibles tan propias de nuestros días. Trasciende todo límite, no conoce de razas ni de intolerancia.
Quizás no deberíamos esperar a que se vuelva a cortar la luz. Porque esos momentos son tan necesarios para el alma que hay que preservarlos.
Canción de Redención. Ese fue el primer tema que me pidió mi hijo que tocara porque " es una canción re linda y habla de la libertad"...
En ese momento fui feliz de todas las maneras . Y para confirmar del todo que la musica conecta, me miro fijo y dijo"Ma.. que linda sos cuando estas feliz"

miércoles, 12 de marzo de 2014

Cerrando ventanas a la nada


Muchas veces, por una cuestión de aburrimiento, o por establecer contacto con terceros, o solo porque está de moda, caemos en las redes sociales.
Tuve una cuenta de Twitter y con ella aprendí un par de cosas que no quería aprender sobre el género humano:
1) Cuando somos anónimos, somos todos re pistola. Nos reímos a costas de otros, señalamos, acusamos,  nos sentimos superiores. Pero sólo si no hay que dar la cara.
2) Hay mucha más gente que la que imaginaba (que cubre la franja de los 20 a los 40) que está muy al pedo todo el día.
3) Hay otras gentes que, si bien no están al pedo, buscan pequeños momentos de ocio (o los fabrican entre sus verdaderas obligaciones y responsabilidades cotidianas) para participar acotando constantemente, cosa de no quedar en el olvido tuitero.
4) Si tenés tetas grandes y sos tan generosa de mostrárnoslas a todos, seguramente tengas más seguidores que si mostrás tener un poco de inteligencia o algo de eso que ya ni me acuerdo como se llamaba... ah si! elegancia.
5) Hay mucho poeta reprimido.
6) Hay muchísimo jeropa.
7) Hay gente que si se cae twitter un día entero podrían ser hallados sin vida, en una bañera ensangrentada.
8) Hay mucha gente cholula tratando de establecer algún contacto (el que sea, por mínimo que fuere) con     famosos y celebridades mediáticas.
9) Hay niñas de 13 o 14 hablando como si fueran putas de Cocodrilo que ya tienen 10 años de laburo o mujeres haciendo el esfuerzo por ser lo más ordinarias y conchudas posibles (esas tienen bocha de seguidores. Hola, eso somos como sociedad)
10) Hay famosos o mediáticos mostrando TODO lo que pasa en su vida (operaciones, tinturas de pelo, trabajos nuevos, guiones, trastiendas de espectáculos, culos, tetas, pitos, hijos, nietos, enemas, cumpleaños, asados, colonoscopías... TODO) Sabiendo que hay millones hurgando en sus éxitos y en sus miserias, que estarán ahí firmes para lamerles el ego.
Todo esto encontré en esta particular red social. Todo muy raro. Todo muy falopa.
Pero no quiero terminar este post sin decir que también encontré gente aburrida, que lee y quizás hasta se nutre de la estupidez ajena para no sentirse tan distinta. Esa gente que estaba aburrida como yo y sacó la cabeza por la ventana a ver que era eso de lo que todos hablaban, quizás hasta encariñándose un poco con este universo sin culpas, sin rostros visibles, donde cualquiera puede decir lo que quiera sin ningún tipo de consecuencias, es la gente que me dibuja una sonrisa en la cara. Porque me hace pensar que no TODO es tan falopa, tan berreta. No TODO chorrea tanto de la grasa de las capitales. No TODOS son tan iguales. Y los que no encajamos ni siquiera en Twitter, no somos 2 o 3. Se ve que hay más. Y eso a las lelas soñadoras de un universo mejor y menos elemental y dañino y envidioso... nos hace sonreir por demás.
Pero igual les aconsejaría que salgan al sol, como decía Billy Bond. Que vivan más la vida "real" porque seguramente gente así haga que la vida real sea un poco mejor. En el cyberespacio no se los necesita tanto, créanme. Con tuitstars que llenen todos los rincones de la boludez diaria necesaria es suficiente.
Cerré mi cuenta, y me fui. Cantando bajito a sentarme al sol con mi cuaderno. En el que escribo cosas que llevan más de 140 caracteres, y que seguramente nadie las marque como favoritas. Pero que no tienen nada que ver con la miseria, ni el chiste fácil y mucho que ver con la vida real, que en definitiva, es la que pasa volando mientras apretamos ENTER de forma casi masturbatoria.
Do the evolution, baby.